 La campaña electoral
de Estados Unidos en Internet
Por Doris Capurro
Abro mi casilla de correo electrónico y me encuentro
con un mensaje extraño. De: BushCheney04@GeorgeWBush.com.
Asunto: Un mensaje de Jenna y Barbara Bush.
El texto, en un inglés bastante informal, comenzaba
diciendo: “Querida Doris: Estamos seguras de que sabés
por quién vamos a votar en noviembre. Pero también
deberías saber que igualmente votaríamos por
nuestro papá aun si él no nos hubiese criado,
amado, guiado y hasta escuchado nuestras excusas por alguna
llegada tarde a casa”.
Era una variante del marketing político directo on
line, que está en alza en los Estados Unidos.
Hace poco tiempo me suscribí a los web sites de George
W. Bush y de John Kerry para recibir toda la información
sobre el desarrollo de la campaña electoral. Los sitios
de los candidatos, de los partidos, los comités de
campaña y de grupos de interés que apoyan a
uno u otro se convirtieron en un elemento clave de las campañas
electorales del país del norte.
El párrafo siguiente del mensaje firmado por las hijas
de George W. Bush era así: “Nuestro papá
tiene las cualidades necesarias para ser un buen presidente:
lealtad, humor –a veces un tanto embarazoso, por cierto–
compasión y, por sobre todo, integridad”.
Entre los muchos mensajes que recibí, me escribió
el consultor demócrata James Carville pidiendo que
realice una donación on line para el partido. En su
posdata me decía: “Necesito que hagas una cosa
más. Después de donar, enviá este mensaje
a un amigo; faltan 61 días para las elecciones y necesitamos
más gente arriba de nuestro barco”. Arnold Schwarzenegger
–actual gobernador de California– apeló
a argumentos más hollywoodenses: en su mensaje reconstruyó
su propia vida como un ejemplo del sueño americano,
un sueño que Bush había ayudado a proteger y
preservar. Ahora era el turno de darle una mano contribuyendo
con 1.000, 500, 250, 100 o hasta 50 dólares para el
Comité Republicano”.
Si, como plantea buena parte de la literatura sobre marketing
político, las elecciones en todo el mundo se están
“americanizando” –esto es, se hacen más
profesionales, utilizan herramientas como encuestas y grupos
foco, con más publicidades de ataque personal y se
centran más en las capacidades personales del candidato
que en las políticas o las ideologías–
resulta interesante saber de qué se trata y cómo
se está utilizando esta herramienta. Internet, para
algunos, tiene un potencial transformador en la comunicación
entre partidos políticos y ciudadanos, en especial
porque los mensajes no son filtrados por los periodistas y
porque se trata de un medio no invasivo ni unidireccional
como la televisión, ofreciendo posibilidades de interacción.
Un target importante de la política virtual lo componen
los votantes en su rol de donantes. Las elecciones de este
año batieron récords de recaudación on
line. Internet ofrece un modelo alternativo para recaudar
fondos que es rápido, fácil de usar y, sobre
todo, barato. El estratega de Internet Josh Ross, que trabaja
para Kerry, calculó que el costo de recaudar fondos
on line es de tres centavos por cada dólar recaudado.
Con unos pocos clicks, los norteamericanos donaron millones.
Se incrementaron los pequeños donantes (los que aportan
menos de 200 dólares) y esto hizo que la dependencia
de los siempre cuestionados grandes contribuyentes sea menor.
Kerry recaudó alrededor de un 30 por ciento on line,
con un récord de recaudación de tres millones
en un solo día. Esto, según datos del Instituto
de Política, Democracia e Internet de la George Washington
University.
El otro público clave al que apuntan los web sites
de esta campaña es el de los periodistas, para instalar
temas en la agenda de los medios y afinar las posturas de
los candidatos en las discusiones de campaña. En los
web sites de los candidatos –que también están
en castellano para captar al público latino–
se pueden encontrar los spots publicitarios que salen en TV
y radio en plataforma audiovisual, los recorridos de los candidatos
por las diferentes ciudades, gacetillas de prensa, galerías
de fotos y discursos.
De acuerdo a la mayoría de las encuestas en Estados
Unidos, los “ciudadanos digitales” –así
los llaman– buscan sobre todo información detallada
sobre las posiciones de los candidatos.
Hubo, sin embargo, un errado optimismo inicial, que pronosticaba
que cierto electorado indeciso iba a usar la Web para navegar
por las plataformas y las propuestas de los distintos candidatos
y así formar su opinión a la hora de votar.
Según los investigadores Bruce Bimber y Richard Davis
–autores de Campaigning On line: The Internet in U.S.
Elections–, el principal hallazgo de su investigación
es que “la gente recurre sólo a los web sites
de los candidatos que apoyan, lo que tiende a reforzar lealtades
partidarias y preferencias que ya existían”.
Estos autores recomiendan que los candidatos deben diseñar
sus espacios en Internet para afianzar apoyos más que
para ganar conversos.
© La Voz del Interior
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